Una cruz depurada, sin ornamentos, hecha para quedarse. El volumen suave de sus líneas tubulares y el pulido espejo crean un brillo cálido que no grita, acompaña. Se lee limpia sobre la piel, y funciona igual de bien en solitario , como firma diaria, que en capas finas, para un efecto más personal. Una pieza de presencia serena, pensada para llevarse cerca.
Composición y cuidado
Composición: Oro italiano de 14 quilates.
Cuidado: Evitar contacto con perfumes, cremas, cloro y productos de limpieza. Retirar antes de nadar, hacer ejercicio o dormir. Limpiar con paño suave y seco; guardar por separado para prevenir rayaduras.
Dije compatible con cadenas de eslabón fino y mediano (la cadena se vende por separado).
